Las 8 Mejores Ciudades para los Amantes de la Comida

Al viajar, vivir o estudiar en el extranjero, una parte esencial de la experiencia es sumergirse en una nueva cultura. A medida que se explora un nuevo país, su historia, gente y costumbres se combinan para crear una mezcla de texturas, lugares de interés y sabores. Y, ya que la comida es una parte importante de nuestras vidas, no es de extrañar que mucho de lo que se aprende acerca de un nuevo país nos llegue directamente a través de su cocina.
Hemos redondeado a ocho nuestras ciudades favoritas para los amantes de la buena comida, ¡buen provecho!
1. MELBOURNE
En la capital gastronómica de Australia puedes encontrar bocados de todo el mundo. Gracias a una riqueza histórica relacionada con la inmigración de finales del siglo XIX y principios del XX, en Melbourne hay zonas de restaurantes especializadas en lo mejor de Europa, América Latina, Asia y África. Vete a la calle Londsdale a probar irresistibles bocados de comida griega, a la calle Lygon para probar los italianos o al barrio chino más antiguo de Australia –en torno a la calle Little Bourke– donde varios restaurantes tienen sus puertas abiertas desde 1860.
2. BERLÍN
Para muchos, la típica currywurst sintetiza en un pequeño y sabroso paquete el panorama culinario de Berlín (y la batalla por la «la mejor currywurst» se libra entre el Curry 36 de Kreuzberg y el Konnopke Imbiss de Prenzlauer Berg), pero no te olvides de las riquezas culinarias de Turquía y del Oriente Medio, que han hecho de la capital alemana su hogar. Empieza visitando el Turkenmarkt, un mercado turco al aire libre, para echarle mano a productos frescos, especias y pan turco. Además de todo esto, en Berlín hay algunos de los restaurantes más modernos (¡y baratos!): de hamburgueserías vietnamitas a fantásticos locales de fusión asiática.
3. BARCELONA
A los españoles les encanta comer por una razón: ¡hay comida apetitosa en abundancia! Y Barcelona tiene muchísimo que ofrecer a los amantes de la gastronomía. Empieza con clásicos como el pa amb tomàquet, las patatas bravas y el marisco fresco antes de explorar los famosos mercados y bares de tapas de la ciudad.
La Boqueria es un lugar ideal para descubrir productos frescos, embutidos, quesos y especialidades locales, mientras que barrios como El Born, Gràcia y el Barrio Gótico están llenos de sitios donde parar a comer unas tapas o disfrutar tranquilamente de una comida. Tanto si buscas cocina tradicional catalana como propuestas modernas y creativas, Barcelona tiene opciones de sobra para cualquier amante de la buena comida.
4. ROMA
La cocina italiana es una de las más populares del mundo, y un viaje gastronómico a Italia sería un desastre si no se visitara la capital del país, Roma. Busca pizza bianca, fiori di zucca (flores de calabacín) carbonara (inténtalo en Da Danilo o Roscioli en el centro), y pizza al estilo romano (empieza con la mejor en Pizzarium, en Prati). Para evitar los restaurantes típicos para turistas, vete a los barrios de Testaccio y Trastevere y no dejes de parar en los mercados, incluido el mercado de pescado del Trastevere.
5. VANCOUVER
Rodeada de mar y montañas, Vancouver cuenta con una escena gastronómica marcada por los ingredientes frescos de la región y las influencias de todo el mundo. El marisco es, naturalmente, uno de sus grandes protagonistas, con salmón, ostras y otras especialidades del Pacífico presentes en muchos de los menús de la ciudad.
La diversidad de su población también significa que encontrarás desde cocina japonesa y china hasta platos indios, coreanos y propuestas modernas canadienses. Visita el Granville Island Public Market para probar productos frescos, dulces y algo para picar, o explora zonas como Richmond y Commercial Drive para descubrir todavía más sabores internacionales. Con excelente marisco, una animada cultura de cafeterías y un fuerte interés por los productos frescos y locales, Vancouver ofrece muchísimo que probar.
6. DUBLÍN
Con cada bocado acompañado por el dulce acento de sus habitantes y la promesa de verdes colinas, Dublín es una auténtica delicia. ¿Qué puedes esperar? Piensa en comida casera; rollos de salchicha, pescado y patatas (bacalao rebozado), ostras y Guinness, pan de soda, morcilla y rarezas irlandesas, ¡como el helado de sal marina! Una vez que estés en Dublín, tómate con calma el domingo con un brunch en el Pepperpot Café (Powerscourt Town House), vete después a Hatch & Sons o el Pig’s Ear y prueba algunos platos tradicionales irlandeses. ¿Tienes medio día libre? Toma el tren que va a Howth y come tapas del marisco más fresco en el restaurante Octopussys. Una pinta de cerveza o tres (¡o una taza de té!) te reconfortarán al final del día.
7. TOKIO
Fresca, sabrosa y artística, la comida japonesa encabeza muchas listas de favoritos y, una vez que estés en Tokio, tendrás asegurada la buena comida. Sushi, unagi, tempura, shabu-shabu y okonomiyaki, no sabrás qué elegir. Prueba el ramen (fideos de huevo) en la calle Ramen y en la popular estación de Tokio, o come un poco de yakitori en plan informal en los puestos callejeros de la calle Yarakucho. ¿Te apetece algo más atrevido? A los viajeros intrépidos les encantarán las subastas de atún y los restaurantes de marisco del mercado de Tsukiji Shijo.
8. LIMA
¿Amantes de la comida con destino a Sudamérica? ¡Dejad que Perú sea vuestro guía! Junto al océano, en Lima, puedes saborear el ceviche (trozos de pescado crudo marinado con zumo de limón, servido con ají, batata y maíz blanco), el tiradito (pescado crudo), y los nikkei (comida fusión peruana y japonesa) antes de pasar a otros placeres peruanos, como el tacu-tacu, el lomo salteado, el ají de gallina y la causa. Para comer marisco, empieza en La Red (Avenida La Mar, Miraflores) y el Punto Azul (Avenida Primavera, Surco), y para comer comida de fusión italiana, prueba las delicias de Los Bachiche (Avenida La Paz, Miraflores).