Una americana a quien le encanta leer, escribir, el aire libre y las criaturas peludas. Mi amor por las montañas me ha llevado de mi ciudad a las afueras de Filadelfia a Colorado, Perú, y ahora Suiza. Me vine aquí por mi marido, pero el chocolate y el queso nunca hacen daño.
Ah, el amor. Nada hace palpitar más el corazón que unas velas, unas flores y el sonido de las frases de amor. Nos gusta tanto que tenemos un día dedic...
De pequeños aprendemos a decir por favor, gracias y a no apoyar los codos en la mesa. Ahora que somos mayores, es fácil suponer que dominamos todas la...